Abarca desde la proclamación
de la independencia hasta la Restauración y la salida de las tropas
españolas que por motivo de la anexión a España se
habían establecido en el país.
Debido a la situación de guerra permanente contra Haití
y España, constituyó una época pobre y tosca. Se
vivía en la subsistencia, prácticamente se paralizó
la producción agrícola y, ciertamente, no había dinero
salvo para pertrechos. De ahí que la arquitectura se caracterizara
por lo estático. La ciudad de Santo Domingo era su experiencia
acumulada de centro colonial marginado y sujeto al arbitrio y expolio
de potencias europeas y piratas durante tres siglos y medio.
Características
Esquema arquitectónico hispánico.
Trazado urbano damero.
Ciudad de tipo horizontal.
Patrón de subdivisión de lotes en parcelas irregulares
(inmuebles dispuestos 'a lindero cero', colindando unos con otros).
Patios cerrados.
Edificios volcados hacia adentro.
Hermosas fachadas interiores.
Fachadas externas desnudas excepto por pequeños cornisamentos
sobre los vanos, que solían ser de dos a tres.
Puertas, en la mayor parte de los casos, desprovistas de ornamento.
Altas, anchas y fuertes.
Ventanas sencillas, altas, con un pequeño cornisamento en ladrillo,
teja plana y un basamento. Solían estar protegidas con una reja
de hierro.
Proliferación de balcones corridos o individuales con vuelos
más pronunciados y en buena medida techados.
Negación de las calles, que solían ser muy de tierra,
irregulares y estar muy sucias.
Residencias humildes tipo bohío: paredes de troncos finos leñosos,
cañas o bambúes ensamblados con ligaduras. Techos de yagua
o cana, tablas de maderas a dos o cuatro aguas, pero sin cambio de inclinación.
Casas de un solo piso en su mayoría, y de dos para los residentes
adinerados del centro de la ciudad.
Aparecen los primeros pisos de cerámica tipo gravilla.
Tapia (mezcla de tierra, gravilla y cemento) fue el material más
usado para la construcción de casas entre los adinerados de la
época.
Monumentalidad decadente, ruinosa, del esplendor efímero de
la colonia.
Distintos estilos de las edificaciones:
Trasfondo arquitectónico medieval de tapia y encalado.
Presencia renacentista.
Detalles góticos, moriscos, mudéjares, platerescos
y herrerianos.
Elementos afrancesados, que permitían la conexión
entre espacios exteriores e interiores.
Todo esto conjuga un estilo que ha sido llamado Neocolonial Republicano.
Un edificio que sirve de ejemplo es el ubicado en el No.176 de la
calle Espaillat, Ciudad Colonial.
Plazas o plazoletas de configuración cuadricular, desarbolados,
desnudos y dispersos.
Ciudad de Santo Domingo amurallada. La muralla norte contaba con ocho
fuertes; la occidental, con cuatro; la del margen sur presentaba varios
batallones menores, además de los acantilados; en tanto que el
margen oriental estaba protegido por la barrera natural del río
y tres fortalezas, una de las cuales se encontraba en la misma desembocadura
del río.
Producción arquitectónica casi nula, debido a la pobreza
general de la naciente república.