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Especies Invasoras

A través de los tiempos muchas especies de microorganismos, plantas y animales han sido introducidas o transportadas por la acción humana hacia sitios donde anteriormente no ocurrían de manera natural. Al propagarse y ocupar nuevos hábitats muchas de ellas se volvieron agresivas y se convirtieron en pestes y patógenos. Esto resultó dañino para el entorno, tanto para las especies que naturalmente vivían allí, como para las poblaciones humanas de estas zonas. En la actualidad, la invasión de especies exóticas en áreas previamente no ocupadas por las mismas, forma una de las más grandes amenazas para la vida natural de nuestro planeta. Nunca antes en la historia del ser humano se vió una invasión biológica de tal magnitud. Por esta razón, la prevención y control de las especies invasoras representa uno de los grandes desafíos ambientales de nuestra era.

Estudios científicos han identificado tres tipos de rutas que siguen las especies invasoras hacia sus nuevos hábitats: 1) a través de medios de transporte (trenes, barcos, etc.), empaques, equipo y productos no vivos como las tejas de barro; 2) a través de productos vivos que no se pretende liberar en el medio ambiente natural (por ejemplo, frutos, verduras, mascotas, animales para zoológicos); y, 3) a través de productos vivos que si se pretende liberar en el medio ambiente natural (cultivos, animales de caza, peces para la acuacultura). Los expertos coinciden que hay tres factores claves que hacen que una especie invasora sea exitosa en su propagación agresiva: a) la abundancia de recursos como el espacio para crecer, la intensidad de luz (energía), la presencia de alimento, etc.; b) la ausencia de enemigos naturales de la especie invasora; y, c) la similitud entre las condiciones del nuevo hábitat y las del área original de su distribución natural (clima, suelo, etc.). Todos estos factores influyen en el éxito de la especie cuando invade un área geográfica nueva, expande su alcance de distribución y perturbe la vida de las especies que naturalmente se encuentran allí.

El Costo de las Especies Invasoras
Especies exóticas en la República Dominicana
Estrategias principales para el manejo de especies invasoras
Convenciones Internacionales
Proyectos en la República Dominicana

El Costo de las Especies Invasoras

Recientes estudios resaltan que las especies exóticas invasoras amenazan la subsistencia y la estabilidad económica en todos los continentes. Un análisis conducido hace un par de años estimó que el daño causado por las especies invasoras en el mundo ascendía a más de US$ 1,4 billones, lo que corresponde al 5% de la economía global. Es ampliamente conocido que especies invasoras como las ratas son responsables de grandes pérdidas de cosechas de granos básicos en muchas partes del mundo. A la vez, las especies invasoras representan una de las amenazas más grandes a la diversidad de especies. Se calcula que desde el inicio de la época de las grandes exploraciones por los europeos en los siglos XV y XVI, por lo menos una tercera parte de todas las extinciones de especies en el mundo es el resultado de invasiones biológicas de especies exóticas agresivas.

Por su proximidad a Norte, Centro y Suramérica las islas del Caribe han servido de puerta de entrada al continente americano para los barcos europeos desde la llegada de Cristóbal Colón a finales del siglo XV. Esto ha causado que el Caribe insular se convirtiera en un campo experimental para la introducción de especies exóticas, que de manera accidental o incidental han entrado a las islas antillanas. Algunas especies fueron introducidas deliberadamente con fines de producción forestal o agropecuaria (por ejemplo, los pastos de alto rendimiento), mientras que otras llegaron sin intención alguna como es el caso de las ratas de origen europeo. De esta forma, el tránsito de cargas y productos, incluidos plantas y animales, hacia los mercados del continente americano, causó que islas como La Española empezaran a sufrir una invasión biológica devastadora, que inició hace más de 500 años.

Para poder conocer la magnitud del problema ambiental causado por las especies exóticas es esencial hacer, a nivel nacional, estudios de especies invasoras que degradan los recursos nacionales. En las Américas, países como Brasil, México y la República Dominicana han iniciado recientemente censos nacionales que ofrecen un primer esbozo de la problemática que representan las muchas especies invasoras que afectan el estado del ambiente. Brasil, por ejemplo, ha informado acerca de la presencia de más de 200 especies exóticas de animales y plantas que se propagan agresivamente a través del país causando cuantiosas pérdidas biológicas y económicas.

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Especies exóticas en la República Dominicana

En el caso de la República Dominicana se ha reportado la presencia de por lo menos 186 especies exóticas invasoras. Se calcula que la mayoría de estas especies se encuentran también en la República de Haití, país con el cual la República Dominicana comparte la isla antillana de La Española. Otros países del Caribe tienen cantidades similares de especies invasoras: Puerto Rico alberga por lo menos 182 especies exóticas agresivas, mientras que Bahamas tiene unas 159 especies invasoras y Jamaica un total de 102 especies no nativas.

El siguiente grafico muestra algunas de las especies invasoras más agresivas y dañinas presentes en la República Dominicana.

Nombre Común Nombre científico Clasificación
Sigatoka negra (Mycophaerella fijiensis) Hongo
Moho azul del Tabaco (Peronspora tabacina) Hongo
Mosca negra de los cítricos (Aleurocanthus woglumi) Invertebrado – Insecto
Mosca blanca (Bemisia tabaci) Invertebrado – Insecto
Barrenador de semillas de palma (Callosobruchus sp.) Invertebrado – Insecto
Trípido del laurel (Gynaicothrips ficorum) Invertebrado – Insecto
Broca del café (Hypothenemus hampeii) Invertebrado – Insecto
Caracol del arroz (Ampullaria glauca) Molusco gasterópodo
Lila de agua (Eichornia crassipes) Planta acuática
Madreselva (Lonicera japonica) Planta trepadora
Helecho camarón (Nephrolepis multiflora) Helecho
Acacia (Acacia mangium) Árbol
Carpa (Cyprinus carpio) Vertebrado – Pez
Trucha arco iris (Oncorhynchus mykiss) Vertebrado – Pez
Tilapia aurea (Oreochromis aurea) Vertebrado – Pez
Pez gato (Heterobranchus bidorsalis) Vertebrado – Pez
Maco toro (Bufo marinus) Vertebrado – Anfibio
Gorrión doméstico (Passer domesticus) Ave
Gato doméstico (Felis catus) Mamífero
Ratón casero (Mus musculus) Mamífero
Rato de tejado (Rattus rattus) Mamífero

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Estrategias principales para el manejo de especies invasoras

Como ya se mencionó anteriormente, las principales estrategias para manejar la llegada y el subsiguiente impacto destructivo de las especies invasoras son el control de plagas, la prevención de la invasión de especies competidoras, parásitas, depredadoras o alteradoras del hábitat, la disminución de actividades ilegales, y la conservación de la biodiversidad nativa. Dentro de este contexto es primordial que se enseñe a las comunidades humanas locales como eliminar las especies invasoras de áreas infestadas. Además, el fortalecimiento del turismo responsable, a través de un proceso de concientización de turistas que visitan países vulnerables como los de las islas caribeñas, es visto como esencial para evitar el traslado potencialmente peligroso de especies entre tales islas y países continentales. El establecimiento de mecanismos de información confiable que permitan tomar decisiones fundamentadas y realizar los ajustes necesarios a las mismas será un elemento clave para el éxito de la implementación de estas estrategias. En este sentido, el trabajo conjunto que cuente con la colaboración de todo tipo de actores –los gobiernos y sus autoridades portuarias, organizaciones no gubernamentales, empresas importadoras, empresas de turismo, y centros de investigación– es vital y una condición sin la cual no se podrá ni prevenir ni controlar las especies invasoras y los grandes daños que causan en el ambiente, la salud y la economía de islas como La Española.

Muchos expertos reconocen que es urgente que los gobiernos controlen mejor las vías de acceso por las cuales se transportan las especies invasoras, tales como el agua de lastre, contenedores y embalaje para el transporte, y la comercialización de especies y animales exóticos. De esta forma se puede evitar que invasores destructivos tomen posesión
del entorno y ataquen los recursos naturales y el bienestar económico. Por si, la prevención puede ayudar a ahorrar mucho dinero en futuros gastos de erradicación, de salud humana y de costo agrícola por pérdidas en malas cosechas. El control y la eliminación de especies invasoras sale mucho más caro, que la prevención de su llegada. Algunas medidas fáciles para evitar el ingreso de especies exóticas incluyen el uso de materiales de embalaje tratados previamente, a la identificación y eliminación de especies importadas y potencialmente peligrosas, y al cambio o tratamiento del agua de lastre de los barcos.

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Convenciones Internacionales

La Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora (CITES, por sus siglas en inglés), de la cual la República Dominicana es parte desde el año 1987, brinda un marco apropiado para tales fines. El objetivo de esta convención internacional es asegurar que el comercio internacional de plantas y animales silvestres no cause una amenaza para su supervivencia. Propone, entre otros, que se implemente controles sanitarios y de cuarentena a nivel nacional, que aseguren que las poblaciones de especies nativas no se vean afectadas por la llegada de especies exóticas o su tránsito por el país.

De manera complementaria al convenio CITES, la Convención sobre la Diversidad Biológica (CDB) identificó en el 1992 la amenaza que representan las especies invasoras como gran prioridad mundial. Al reconocer la inmensa necesidad de realizar esfuerzos conjuntos para prevenir la propagación de especies invasoras en todo el mundo, la CBD ha estipulado algunas oportunidades más para la acción conjunta contra las invasiones biológicas en una sociedad cada vez más globalizada. Según la CBD, algunas de las acciones a tomar en estos años son: i) incrementar la capacidad científica, institucional y legal que los países necesitan para combatir eficazmente a las especies invasoras; ii) establecer lineamientos y puntos de referencia para los países a fin de lograr, por lo menos, un mínimo nivel de protección; iii) alentar y facilitar la colaboración regional –como en el Caribe insular para hacer frente a las amenazas comunes; y, iv) establecer mecanismos apropiados para llenar los vacíos jurídicos en la ley internacional relacionados con las vías por las cuales se trasladan las especies invasoras.

Afortunadamente, varios países del Caribe ya han identificado la prevención y el control de especies invasoras como una alta prioridad de interés nacional. Por esta razón, países como Bahamas, Jamaica y República Dominicana están desarrollando marcos para la construcción de capacidad y el fortalecimiento institucional en esta materia. Para poder tomar acción, estos países se basan en los principios de las convenciones internacionales mencionadas arriba. Por ejemplo, en el 2002 la República Dominicana reconoció como prioridad principal, el incremento de su capacidad de investigación para poder detectar de manera rápida la llegada de especies sospechosas al país. En vista de esta necesidad, durante los últimos años se desarrollaron dos proyectos importantes en la República Dominicana – proyectos que tenían como fin la identificación, prevención y control de especies invasoras en el país.

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Proyectos en la República Dominicana

El primer proyecto, ejecutado por el Ministerio de Agricultura del país, es un proyecto que tiene como fin el control de la plaga invasiva causada por la Cochinilla rosada de los Hibiscus (Maconellicoccus hirsutus; en inglés: pink hibiscus mealybug, PHMB). Esta cochinilla se extendió por el Caribe a través de la década de los 1990, causando pérdidas multimillonarias. Fue reportado en la República Dominicana en el año 2002. La cochinilla ataca decenas de especies de cultivos, incluyendo los frijoles, los cítricos, el coco, el café, el pepino, el maní, y por supuesto, flores ornamentales como el Hibiscus.

El segundo proyecto, conocido como el Proyecto I3N de la Red Interamericana de Información sobre Biodiversidad (IABIN), es financiado por el Fondo Mundial Ambiental (GEF) del Banco Mundial y administrado por la Organización de Estados Americanos (OEA). Tiene como objetivo catalogar la presencia de especies invasoras y facilitar el intercambio de información sobre ellas entre los países de todo el continente americano. Algunos beneficios del proyecto son el fomento de la cooperación científica y técnica, el apoyo a la toma de decisiones a través del acceso a información clave, la creación de capacidad a nivel nacional, el desarrollo de novedosas herramientas para compartir información en un mundo cada vez mas conectado, y la promoción de estándares de manejo de información.

Se considera que el establecimiento de una red de aprendizaje sobre especies invasoras del Caribe, que involucra a responsables de la agricultura, el comercio internacional, la conservación, el manejo de recursos naturales y otros temas, es vital para el buen manejo de las invasiones biológicas. El objetivo de tal red sería el compartir técnicas y recursos para combatir las especies invasoras que ya se encuentran dentro de sus territorios, y para desarrollar estrategias a fin de prevenir el ingreso de nuevas especies. De esta manera se pueda remover las barreras de comunicación entre los organismos gubernamentales, ONGs y entes privados de las islas, y ser más exitosos en la prevención y control de vías de acceso a los países insulares. El Proyecto I3N de IABIN podría servir de base para tal red de aprendizaje y fungir como punto de partida en el Caribe.

Luego, en el 2002, y con fondos de la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (USAID), la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la República Dominicana formuló una estrategia para el manejo de especies invasoras al país. Dentro de este marco se propuso la siguiente visión general: establecer un sistema de comercio de especies exóticas regulado de acuerdo a criterios basados en investigación, monitoreo, coordinación interinstitucional, educación ambiental, información y participación comunitaria, bajo los principios de prevención, responsabilidad y soberanía nacional, que procure que las poblaciones de especies nativas y endémicas locales no sean afectadas significativamente por la presencia o tránsito de las especies exóticas. Con esta estrategia nacional, la República Dominicana está tomando el liderazgo en manejar la problemática ambiental causado por las especies invasoras que afectan la salud, la economía y la biodiversidad del Caribe insular.

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