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Agua dulce

Todos sabemos que el agua es fundamental para el desarrollo de la vida: es la sustancia más abundante en los organismos vivos. Sin embargo, el agua dulce sólo representa el 3% de los recursos hídricos del planeta, ya que la mayoría del recurso acuático se encuentra en los mares y océanos, es salado y por ende no potable para el ser humano.

El agua dulce existe en cuerpos acuáticos continentales que forman lagos, lagunas, ríos, riachuelos y barrancos. Además, existe de forma subterránea, los llamados acuíferos. Los lagos, lagunas, charcas y pantanos son aguas interiores que no presentan corriente continua, por lo que son llamadas aguas lénticas o estancadas. Por su lado, los manantiales, barrancos, riachuelos y ríos son masas de agua que se mueven continuamente en una misma dirección por la gravedad, razón por la cual son llamadas aguas lóticas o corrientes.

Los países que tenían muchos glaciares en el pasado como Canadá y Finlandia son los más ricos en cuerpos de agua dulce, con presencia de miles de lagos y ríos. Todas estas aguas continentales constituyen hábitats donde viven y se desarrollan gran variedad de seres vivos, los cuales dependen del agua para su subsistencia. La República Dominicana, en su turno, cuenta también con importantes recursos de agua dulce y comunidades de plantas y animales acuáticos. Tiene por lo menos una superficie de 35,000 hectáreas cubierta por cuerpos de aguas continentales (ríos, lagos y lagunas). Esto es, sin embargo, menos de 1% de la superficie de todo el país, lo que indica la gran importancia del recurso para el país. Además, tiene una superficie de 44,000 hectáreas de vegetación permanentemente o estacionalmente anegada, distribuida entre bosques, matorrales y sabanas de humedales, y vegetación típica de humedal.

La Contaminación de Aguas Continentales
Amenazas contra el Recurso Agua en RD
Programa de Protección del agua de la ONU
Conservación de Cuencas Hidrográficas
Protección del Recurso Agua en RD

La Contaminación de Aguas Continentales

Sin embargo, la contaminación de las aguas continentales y el abuso de ellas están provocando efectos negativos en los ecosistemas dulceacuícolas, con graves consecuencias para el ser humano. La Organización de las Naciones Unidas estima que la cuarta parte de la población mundial carece de agua potable salubre, y que esta proporción se duplicará dentro de veinte años. La magnitud de esta problemática requiere de una amplia gestión de conservación y manejo de los recursos acuáticos a nivel mundial, regional, nacional y local. Tal gestión debe estar fundamentada sobre las bases científicas de diversas disciplinas a través de las cuales se pueden establecer programas de aprovechamiento, manejo y conservación sostenibles económica y ambientalmente.

En la actualidad, la biodiversidad acuática de una gran cantidad de manantiales, ríos y lagos en el mundo se encuentra amenazada por la contaminación causada por los vertidos tóxicos. La polución de los ríos y lagos con metales pesados como el mercurio y el plomo es fatal para los peces de estos ecosistemas de agua dulce, y sus depredadores, y causa un verdadero problema para la salud de la gente que consume los peces. En algunos casos los ríos han sido convertidos en verdaderas cloacas a cielo abierto, que reciben aguas negras sin tratar, jabonosas, y ricas en fosfatos y productos químicos tóxicos tanto industriales como agrícolas – verdaderamente nefasto para todo lo que vive en estos ríos. Por otro lado, las represas hidroeléctricas también forman una amenaza para la biodiversidad dulceacuícola ya que cortan las cuencas de numerosos ríos, que muchos peces recorrían antaño, para criar o para alimentarse, y que ya no lo pueden hacer. Además, reducen los caudales de los ríos cuenca abajo, con todas sus consecuencias para la agricultura de riego y las poblaciones humanas.

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Amenazas contra el Recurso Agua en RD

Hoy día, igual que en muchas otras partes del mundo, la gran mayoría de los ríos y lagos de La Española se encuentra amenazada por el sobreuso, la contaminación, las presas hidroeléctricas y la desecación a raíz del cambio climático, entre otros. Por ejemplo, presiones como la deforestación que resulta del madereo comercial, la agricultura, la ganadería, la erosión del suelo y la sedimentación cuenca abajo, plantean amenazas graves a la integridad de los recursos acuáticos del país insular. Pueden causar grandes variaciones en los caudales de los ríos y generar inundaciones río abajo.

Una parte de los humedales dominicanos ya han sufrido un importante cambio de uso y se encuentra cubierta por plantaciones con siembras de yautía (Cocolasia esculenta) y arroz (Oryza sativa). Por otro lado, un estudio realizado por la Universidad de Columbia en Nueva York estima que la disponibilidad de agua dulce en la República Dominicana se reducirá en 85% a finales del siglo XXI, debido al cambio climático que además ocasionará impactos severos a mediano plazo. Una proyectada reducción de 20% en la precipitación anual, un aumento en la evapotranspiración y el incremento de la población dominicana en casi 50% a mediados del siglo, reducirá la disponibilidad de agua dulce per cápita de 2,200 metros cúbicos en la actualidad a menos de 400 metros cúbicos en el 2100. Además, esta investigación indica que ya se están viendo efectos negativos a causa de la sequía que afecta al país, la cual ha conducido a la reducción de la irrigación y la producción hidroeléctrica.

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Programa de Protección del agua de la ONU

En vista del peligro en que se encuentran los recursos de agua dulce a nivel mundial, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y Desarrollo, celebrada en Río de Janeiro 1992 –la llamada Cumbre de la Tierra– abordó la situación de los recursos hídricos del planeta. Dentro del marco de su Agenda 21 analizó la globalidad del problema y desarrolló una serie de recomendaciones para la protección de la calidad y el suministro de agua dulce en el mundo.

En lo que respecta al desarrollo, la meta principal del programa de protección de recursos de agua dulce de la ONU es apoyar las posibilidades y esfuerzos de los gobiernos centrales y locales con el fin de sostener la productividad y el desarrollo nacional mediante una ordenación ecológicamente racional de los recursos de agua para consumo urbano. Para respaldar esta meta es preciso formular y aplicar estrategias y medidas que permitan un suministro continuado de agua a un precio asequible para las necesidades presentes y futuras, así como invertir las tendencias actuales a la degradación y al agotamiento de los recursos. Tres de los objetivos centrales del programa son: i) procurar que se logre que todos los residentes de zonas urbanas tengan acceso a por lo menos 40 litros de agua potable por habitante cada día, y que un 75% de la población urbana disponga de servicios de saneamiento propios o comunitarios; ii) procurar que se establezcan y apliquen normas cuantitativas y cualitativas para la evacuación de los afluentes municipales o industriales; iii) procurar que el 75% de los residuos sólidos generados en las zonas urbanas sean recojidos y reciclados o eliminados sin riesgo para el medio ambiente.

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Conservación de Cuencas Hidrográficas

Un estudio reciente realizado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) revela que la protección de cuencas hidrográficas provee de agua dulce a muchas de las grandes ciudades del mundo y a la vez ahorra miles de millones de dólares. Una gran cantidad de ciudades han entendido que el proteger las áreas de las cuencas las hace más rentable. En lugar de talar los bosques o drenar sus marismas, están manteniendo sanas las cuencas mientras que ahorran muchísimo dinero al no tener que pagar por la costosa infraestructura de almacenamiento de agua, limpieza o tener que traerla de otros lugares. Por ejemplo, Jakarta, la capital de Indonesia, obtiene el agua dulce gratuitamente de unos 60 ríos que nacen en las inmediaciones del Parque Nacional Gunung Gede Pangrango. El agua tiene un valor estimado en US $1.5 billones. De la misma manera, la capital de Venezuela, Caracas, depende de los ríos de los parques nacionales de Guatopo y Macarao para el suministro de agua dulce. Hoy en día, estos ríos continúan suministrando un caudal constante de agua dulce a esta ciudad de 5 millones de habitantes, que consume unos 17 mil litros de agua por segundo.

Como respuesta a la crisis mundial de agua y sus recursos bióticos, la UICN propone construir un mundo en el cual los beneficios que los ecosistemas de agua dulce y afines brindan a la humanidad son optimizados, en tanto que los valores intrínsecos de estos sistemas son respetados y conservados. Algunos componentes de tal iniciativa serían: a) demostrar el éxito del manejo integrado sostenible de ecosistemas en las cuencas, para que se replique en otros sitios; b) empoderar a la gente para establecer el uso participativo equitativo y responsable de los recursos hídricos; c) promover la buena gobernanza para facilitar el uso racional del agua y para prevenir los conflictos sobre este recurso; d) desarrollar y aplicar herramientas económicas y financieras para el buen manejo de los recursos hídricos; e) crear y compartir el conocimiento y la tecnología para mejorar la gestión de los recursos hídricos; y, f) estructurar el conocimiento para mejorar la concientización sobre el uso racional del agua.

Cada vez más países hacen esfuerzos importantes para dotarse de una legislación y política, pero muchas veces falta aplicarlas, dicen expertos que se quejan de que el "gran problema es la poca visión para la conservación de la biodiversidad de agua dulce", pese a que en muchas regiones del mundo los peces dulceacuícolas son fundamentales para la dieta de las poblaciones. Ante esta crisis, lo que primero debe hacerse es tomar conciencia de que el agua es un recurso finito y muy vulnerable, que hay una crisis de agua dulce que no se debe negar sino enfrentar, y de que no hay otra alternativa más que proteger los recursos de agua dulce. La solución a la crisis del agua que atraviesa actualmente el planeta debe partir justamente del reconocimiento del problema por parte de la sociedad en su conjunto. La prioridad debe ser destinar el agua dulce suficiente para bebida, alimento e higiene para todos los seres humanos.

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Protección del Recurso Agua en RD

Afortunadamente, la República ya ha empezado a proteger estos valiosos recursos acuáticos, sobre todo mediante la Ley General sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales (64-00), bajo el Título IV, Capítulo III. A la vez ha iniciado una serie de acciones para contrarrestar la pérdida y contaminación de los recursos de aguas continentales. Un buen ejemplo es el exitoso programa de conservación dulceacuícola que el gobierno a través de su Dirección Nacional de Parques y varias organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales ha desarrollado durante los últimos 7 años en la cadena montañosa central de La Española.

Esta zona, conocida como el Área de Conservación Madre de las Aguas, cubre aproximadamente el 5% del territorio de la República Dominicana y es el hogar de muchas pequeñas comunidades rurales. Allí se encuentran cinco áreas protegidas de importancia nacional: los Parques Nacionales Armando Bermúdez, Juan B. Pérez Rancier (Valle Nuevo), José del Carmen Ramírez, Eugenio de Jesús Marcano (montaña La Humeadora) y Nalga de Maco, y la Reserva Científica Ébano Verde. Esta zona es la fuente de casi todos los ríos de la isla y suministra agua a casi el 80% de la población de la República Dominicana y la mayor parte de Haití. Por ser una zona sumamente montañosa contiene las mejores representaciones de bosques de coníferas, montano latifoliado y nuboso de la isla. El bosque nuboso de la montañosa zona central, por ejemplo, juega un papel clave en el ciclo hidrológico de la isla, ya que sirve de fuente de agua dulce para la mayor parte del sistema fluvial, mientras que el bosque montano latifoliado provee protección a estas vías fluviales a menor altura.

Algunas de las actividades de este programa de conservación son: a) la clasificación acuática eco-regional para la zona conocida como Madre de las Aguas, usando la tecnología de Sistemas de Información Geográfica (SIG); b) el involucramiento de instituciones relevantes e individuos claves en el desarrollo de un sistema de manejo integrado de los recursos agua y bosque; c) la capacitación del personal de áreas protegidas en el manejo sostenible de los recursos, incluyendo el manejo integrado de incendios forestales; d) la concientización general de las comunidades locales, mediante un programa de radio diseñado con el fin de informar a la gente rural sobre la conservación y las mejores prácticas agrícolas. Esta última actividad se realizó con el apoyo de maestros de escuela quienes produjeron una guía ambiental para educar a los estudiantes y a sus padres sobre el valor de los lugares que habitan y sobre cómo proteger los recursos acuáticos y forestales, de los cuales ellos dependen.

Se espera que en un futuro la gestión del agua en la República Dominicana se mejore aún más, al aprender las lecciones del pasado y beneficiarse de los ejemplos exitosos de programas pioneros como el que fue desarrollado en la zona central del país donde se originan los ríos principales del país, la madre de las aguas. En ese sentido será clave que se fomente el conocimiento generado, se mejore las prácticas de uso del agua para consumo y riego, y se promueva una gobernanza de los sistemas dulceacuícolas tomando en cuenta las necesidades de la gente urbana y rural, sus medios de vida, así como la respuesta integrada al cambio climático sobre el recurso de aguas continentales. Dentro de este marco, es vital que se establezcan los necesarios marcos legales e institucionales y las condiciones políticas, sociales, económicas y ambientales, que conjuntamente garanticen un acceso equitativo y justo al recurso agua entre los diversos usuarios.

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