Santo Domingo tendrá pronto
el octavo Chinatown del mundo
A partir de enero de 2008, Santo Domingo tendrá el que será el octavo barrio chino del mundo y el segundo del Caribe, cuando sea inaugurado el proyecto urbano que con ese concepto que se levanta desde 2005 en la avenida Duarte.
Portones, dragones, leones, leyendas, esculturas alegóricas a
creencias, plantas emblemáticas y otros detalles que evocan la
cultura, la filosofía y la tradición china comienzan a observarse en
el área del proyecto, que comprende el perímetro entre las avenidas
México, Mella, José Martí y Jacinto de la Concha, con la Duarte de por medio.
El síndico del Distrito Nacional, Roberto Salcedo garantizó que el Barrio Chino de Santo Domingo será inaugurado a más tardar en la primera o segunda quincena de enero de 2008, ya que sólo le faltan pequeños detalles, como el soterrado de cables, instalación de postes eléctricos y lámparas especiales alegóricas a esa cultura oriental.
Salcedo declaró que la inauguración de la obra impactará positivamente el volumen de las ventas de los comerciantes de esa zona y cambiará radicalmente el entorno de la avenida Duarte, una de las arterias comerciales más importantes de Santo Domingo.
Explicó que la parte más traumática de estos trabajos ya ha sido concluida y que para la conclusión de la obra hace falta el soterramiento del cableado, un proceso que está a la espera de la llegada de los postes de energía eléctrica. Actualmente los comerciantes de la Avenida Duarte están pintando sus negocios con colores acordes con la estructura del Barrio Chino.
El proyecto del Barrio Chino de Santo Domingo fue concebido hace 10 años y comenzó a materializarse en 2005, cuando el presidente Leonel Fernández dio el primer picazo de esa obra y del Paseo Comercial Duarte.
La inversión inicial estimada fue de RD$41 millones, sin incluir la parte del sector privado, que anda por los RD$60 millones y seguirá aumentando en la medida en que se sigan comprando y remodelando inmuebles, según informó Rosa Ng, presidenta de la Fundación Flor Para Todos, entidad vocera y promotora del Barrio Chino.
Los planes van más allá del aspecto visual. La Fundación Flor para Todos aspira a construir un Instituto a Confucio, para la difusión de su filosofía; un museo de arte oriental y un teatro.
Con una población estimada de 15,000 chinos nacidos en el gigante continental, y una cifra de cerca de 30,000 domínico-chinos, cobra sentido para la comunidad impulsar sus costumbres y cultura en general mediante instituciones que muestren y cultiven el legado.
PLAZAS
El proyecto incluye dos plazas, la del Zodíaco Chino y la de Confucio. Esta última está ubicada en un triángulo en la calle Jacinto de la Concha,
esquina avenida México y ya está concluida.
La plaza está dominada por un imponente un monumento en homenaje al
filósofo chino que incluye una escultura, sobre una base de piedra
ornamentada con dragones y pavos reales, y el texto informativo
esculpido, a ambos lados, en español y chino, respectivamente.
El conjunto de la plaza incluye seis isletas con plantas emblemáticas
de China, como el bambú, ocho postes de luz con base ornamentada con
serpientes, dragones y tigres, y una fuente con una escultura al
centro donde destacan enormes caballos, en la base, y peces de donde
mana el agua, y que simbolizan la fuerza y la prosperidad,
respectivamente.
En la Plaza del Zodíaco Chino habrá una escultura de tres metros de
altura de la Diosa de la Misericordia y una pagoda dedicada a ella,
más otras 12 estatuas del zodíaco, de figuras humanas con cabezas de
animales; jardines, luminarias y leyendas chinas escritas en placas.
INVERSIONES
Los promotores del Chinatown de Santo Domingo están convencidos de que éste atraerá inversiones y turismo a la zona. De hecho, y según explicó Rosa Ng, esas inversiones comenzaron a llegar desde que se anunció el proyecto.
“La zona ha experimentado una revitalización que ha experimentado la desde que se anunció el proyecto, porque se da como un hecho que se convertirá en un gran atractivo turístico que puede complementar la oferta de la Zona Colonial”, agrega Ng.
A su juicio, el área del barrio chino vive un despertar, luego del
letargo en que se sumergió en la década de los 80`s, a raíz de la
crisis económica, cuando muchos chinos establecidos allí emigraron a
Estados Unidos y a otras zonas de Santo Domingo.
Al inicio del proyecto, se hizo un levantamiento que reveló que muchos
inmuebles de la Mella, la Duarte, la José Martí y la Benito González,
estaban abandonados, pero esa situación cambió luego de que muchos
ciudadanos chinos comenzaron a comprar y a invertir en la zona,
explicó Ng.
DETALLES SIMBÓLICOS
En el diseño, las esculturas y la ambientación del Barrio Chino han confluido los talentos de arquitectos, paisajistas y escultores chinos y dominicanos.
Por la parte local, han tenido parte activa en el proyecto reconocidos
arquitectos del Consejo Nacional de Asuntos Urbanos (Conau) y la Sociedad Dominicana de Arquitectos, entre ellos Omar Rancier,
Joaquín Jerónimo, Josi Rodríguez Mejía, Gabriel Báez, Pablo Morel,
Erwin Cott y Guillermina Ruiz.
También han intervenido arquitectos y escultores chinos, y la
comunidad que conforman, que ha aportado las estatuas e ideas
para los detalles de paisajismo y decorativos.
Todas las esculturas fueron hechas en China, en una región con
tradición milenaria en ese arte. Las más valiosas son de mármol de
Carrara, y las del paseo están hechas a base de una aleación de bronce
con acero.
Algunas de las esculturas chinas representan dioses de la tradición
cabalística de allí, como los de la suerte y la fortuna; pero también
hay una que representa a los guerreros de Terracota, y otra a un monje
budista. Cada una tendrá su explicación y su significado por escrito.
También habrá seis leones, dos en el portón del norte y cuatro en el
del sur, una escultura de bronce del hombre de las mil máscaras, de la
ópera de Pekín y otra en homenaje al inmigrante, además de la de
Confucio y de la Diosa de la Misericordia, en cada una de las dos
plazas.
En las placas del portón de la Mella constará la historia de la
migración china esculpida en placas.

El síndico Roberto Salcedo observa una estatua de un guerrero oriental antiguo colocada en el Barrio Chino, cuya construcción ha avanzado en más de un 90 por ciento.

Vista de uno de los portones que conducen al Barrio Chino que se construye en un tramo de la avenida Duarte, entre las avenidas México y Mella.
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