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Movimientos migratorios en República Dominicana
Hay quien ha calificado a la República Dominicana como una nación
de migrantes. En efecto, antes y después de su independencia ha
mostrado ser un espacio de confluencias de destinos personales y pueblos.
Su insularidad, su ubicación geográfica y su historia la
han hecho especialmente proclive a ser punto de llegada, de partida y
de tránsito desde y hacia otras latitudes; de suerte que si cíclicamente
ha debido recibir contingentes poblacionales que han pasado a formar parte
de su ser nacional, así también éste ha tendido y
tiende siempre la mirada más allá del horizonte marino que
lo rodea.
Esto se ha acentuado de manera particular en las últimas cuatro
décadas. En esta época, según constata el Informe
de Desarrollo Humano -República Dominicana 2005, el país
ha pasado de tener una emigración reducida y una inmigración
regulada, selectiva y estacional a ser un espacio a la vez emisor-receptor,
con alto grado de apertura a la circulación de personas. Los cambios
que han impulsado esta transformación son:
- Modificación del modelo económico agro-exportador y de
sustitución de importaciones, con poca competitividad y esquemas
rígidos y específicos de apertura a los mercados internacionales,
en una economía de servicios cada vez más competitiva y
abierta al exterior. Al mismo tiempo, incapacidad de este modelo económico
para satisfacer las necesidades y demandas de toda la población.
- Paso de sociedad rural a urbana
- Evolución del sistema político, anteriormente autoritario
y dictatorial, a un esquema perfectible de democracia representativa.
- Obviamente, las transformaciones globales económicas,
sociales,
políticas, científicas y tecnológicas que han
permitido,
fomentado y facilitado la movilidad de las personas en todo el orbe.
En función de los datos de migración evaluados por el PNUD
en su Informe,
se evidencia "un ciclo ascendente de emisión neta de población",
esto es, habría un índice más alto de emigración
que de inmigración registrada.
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