Las bandas

En el pasado y todavía hoy, las bandas municipales y militares han sido la alegría de los pueblos con sus retretas y alboradas para conmemorar cada efeméride de la historia. Algunas de estas bandas de música datan de más un siglo, renovando sus integrantes de generación en generación. Cada una de estas instituciones incluye su propia academia destinada a la preparación de los nuevos miembros a los cuales se les debe proveer de sus correspondientes instrumentos. Estas academias municipales, han constituido siempre la mayor fuente de formación de nuevos ejecutantes y de ellas se nutren las orquestas y demás grupos. Sin embargo, la demanda de músicos jóvenes y de buena formación por parte de las agrupaciones que operan en las más populosas ciudades, ha constituido de antiguo un serio problema para el mantenimiento y la estabilidad de las bandas municipales, mucho más al presente frente al auge y la popularidad de dichas orquestas, hecho que explica el sustancioso incremento de los salarios. Los músicos de las bandas municipales, en contraste, perciben sueldos muy precarios, dando lugar al mencionado éxodo.

Por su parte, las bandas militares adscritas a los diferentes cuerpos castrenses, atraen a buen  número de ejecutantes en busca de remuneraciones más atractivas como asimilados. Además de estos sueldos, les seduce la estabilidad y permanencia en dichas funciones, con escasos riesgos de suspensiones.

Textos Rafael Solano