De Samana a Cabrera
Como un gran lienzo de bosques de palmeras, playas de intensos azules y arenas blancas, Samaná muestra un paisaje tropical casi inexplorado que la convierten en uno de los destinos turísticos más interesantes de la región del Caribe.
Su suelo, revestido de mármol blanco, rosado, verde y gris, reminiscencia del período cretáceo, constituye una de sus principales riquezas mineras.
A sus costas llegan cada año, desde enero hasta marzo, aproximadamente, las ballenas jorobadas que huyen de las regiones árticas para procrear y cuidar a sus crías.
Tan pronto se llega a la ciudad, se divisa en la costa el “Cayo levantado”, que rodeado de unas aguas verdeazuladas, muy tranquilas, marcan el contraste perfecto con la arena blanca que bordea el islote.
Las Terrenas y Las Galeras son junto a la ciudad de Samaná los lugares de mayor atractivo de la provincia que tiene en la Bahía de Samaná un enclave histórico trascendental. Cuando Cristóbal decidió regresar a España a rendir cuentas de sus descubrimientos a los Reyes Católicos descubrió la Bahía de Samaná , donde se produjo el primer viaje entre indios y españoles en el Nuevo Mundo. El lugar se denominó el Golfo de las Flechas.
En Las Terrenas, el trabajo conjunto de nativos y extranjeros ha derivado en una pequeña ciudad turística en el que pequeños hoteles y cabañas caracterizan la oferta hotelera de excelente calidad.
En Las Galeras, los bosques de palmas y las playas semisalvajes dan un perfil rural que invita a la relajación y la aventura con pequeños alojamientos de exquisito servicio.
El “Salto del Limón”, de unos 40 metros de altura y a unos 300 metros sobre el nivel del mar, es uno de sus grandes recursos. La aventura de conocerlo incluye subir en caballo hasta las cercanías del salto y luego tomar un baño en la piscina natural de la cascada.
Las playas vírgenes, los cayos, y los puertos y el Parque Nacional Los Haitises, son parte fundamental del destino, que es una opción completa para los amantes del ecoturismo. El parque tiene un bosque húmedo con una amplia diversidad de flora y fauna, a los que se suman cavernas que habitaron los indígenas de la isla al momento del Descubrimiento de América. En las cavernas se pueden ver infinidades de pictografías y petroglifos.
Desde Samaná se puede tomar el rumbo hacia los municipios de Nagua y Cabrera de la provincia de María Trinidad Sánchez, localizada en la Región Cibao Oriental, a unos 126 kilómetros de la capital dominicana. El litoral de Nagua es un gran balneario que disfrutan bañistas de todo el país durante todo el año. En Cabrera, la Bahía Escocesa, acoge las playas de aguas poco profundas y oleaje suave que la convierten en lugar ideal para el buceo deportivo. Un importante atractivo turístico es el Parque Nacional Gran Laguna en donde abundan los bosques de mangles.
Fuente: Banco Central, Secretaría de Turismo, Banco Interamericano de Desarrollo