Barahona, Bahoruco, Independenciay Pedernales

El suroeste de los minerales, de los manantiales y la fauna exótica se caracteriza por un clima variado, lo que genera contrastes impresionantes en la región que abarcan estas provincias. En ellas existen zonas frías, húmedas y áridas, aunque predominan los entornos desérticos.

Su producción más importante la constituyen los plátanos, las habichuelas, el café, el arroz, los vegetales y las uvas, en el Valle de Neyba. Los recursos mineros son: la bauxita, en Pedernales; la sal y el yeso en Barahona; el larimar, en Bahoruco, entre otros.

La mayor en extensión de las provincias que componen este polo turístico es Pedernales, con unos 2,075 kilómetros cuadrados, para una población de 18,054 habitantes, seguida por Independencia con una superficie de 2,006 kilómetros cuadrados y 39,541 habitantes. Por su lado, Barahona ocupa una extensión de 1,739 kilómetros cuadrados y una población de 164,835 habitantes. Por último, Bahoruco ocupa un área de 1,282 kilómetros cuadrados con una población de 105,206 personas.

Tomando la ruta del sol poniente, a unos 200 kilómetros de la capital dominicana, se llega a la Provincia de Barahona, en la península del mismo nombre, primer punto de interés en un recorrido por el polo turístico de la región Suroeste, bendecida con un litoral de esplendorosa belleza, conformado por costas sumergibles, ideales para pescar. Las playas, que circundan la región ofrecen al visitante el encanto de sus colores fulgurantes. Azules intensos y degradados se combinan como espléndido montaje.

Ofrece singular atractivo el misterioso Polo Magnético, fuente de admiración del visitante con su desafiante movimiento contrario a las leyes de la física.

Otro lugar de interés es la Laguna de Rincón, reserva científica ideal para la observación de aves. Los manantiales de aguas frías, así como el manantial de agua termal y sulfurosa en Canoa, son algunas de las atracciones que el visitante podrá disfrutar en este lugar de ensueño.

Siguiendo la ruta hacia el oeste, la dirección es la provincia Independencia, para visitar el Lago Enriquillo, que a 45 metros por debajo del nivel del mar, y con sus aguas hipersalinas es el lago más grande de Las Antillas. Emergiendo del Lago, se encuentra la Isla Cabritos, que es un Parque Nacional. La fauna de la zona la componen el cocodrilo americano, las iguanas, los flamencos y otras aves acuáticas, las cuales rememoran el paleo-mundo. En el lado Sur del Lago Enriquillo se encuentran el bosque húmedo tropical de la Sierra de Bahoruco y la Laguna de Rincón, que ofrecen un dramático contraste entre el terreno árido que bordea el lago y la exuberante vegetación de los bosques húmedos de la Sierra de Bahoruco. El recorrido por el área es singular por los contrastes que definen las playas vecinas de montañas; los bosques tropicales próximos a balnearios de aguas sulfurosas y las planicies áridas que salpican la demarcación.

En Pedernales resalta el atractivo de los parques nacionales Jaragua y Bahoruco, con una biodiversidad reconocida en el mundo científico, y en la que abundan orquídeas endémicas, begonias y plantas xerófilas, entre otras especies.

La laguna de Oviedo es otro punto de interés, en el que destaca su rica fauna de aves nativas y endémicas, una de las mayores concentraciones de las Antillas.

En el extremo suroeste está la playa de Bahía de las Aguilas, cuyas aguas cristalinas y arena blanca le clasifican entre las más impresionantes del Caribe.

Fuente: Banco Central, Secretaría de Turismo, Banco Interamericano de Desarrollo